Donde la longevidades un modo de vida.
Masa de sémola en las manos. Romero silvestre en la brisa. El pecorino de un pastor, elaborado unos instantes antes de probarlo.
En los pueblos de Barbagia y Ogliastra, la tradición forma parte de la vida diaria. Le invitamos a entrar en las casas de quienes la conservan y a compartir con ellos la jornada de trabajo: una familia de pastores con su rebaño, un hogar donde se hornea el pan con masa madre, centenarios con un siglo de historias que contar.
A lo largo de ocho días, la isla marca su propio ritmo: de las tierras altas del Supramonte a los acantilados del golfo de Orosei y, después, hacia el norte, hasta los pueblos de granito y la tierra del corcho de Gallura. Antiguas piedras nurágicas jalonan el camino.
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