La belleza toscanase hace a mano.
Trufas recién encontradas, en finas láminas sobre el almuerzo. Pecorino con miel. El aroma del cuero en un taller florentino.
En el campo, la tradición sigue viva gracias a quienes la cuidan: un buscador de trufas y sus perros, los maestros queseros de Pienza, una bodega familiar cerca de San Gimignano que cocina con el azafrán local. Durante cuatro noches, se aloja en un hotel de campo cerca de Siena, entre olivares y viñedos.
Después, cuatro noches en Florencia. Un guía privado le lleva del Duomo al David de Miguel Ángel. Artesanos del cuero, joyeros y maestros del papel marmoleado abren sus talleres, y un chef le enseña a cocinar los clásicos toscanos, pasta fresca incluida.
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